sábado, 5 de marzo de 2016

Tenias que elegir entre el Sol y la Luna. Escribiste Luna, estas con Sol juajaja. ¿Tengo qué hacer un puto análisis de eso?

Siempre hay dos caminos,
que llevan a otros,
y los otros de los otros a los otros.
Resulta muy complicado que sea así de fácil.
Pero es una obviedad.
Y lo que tenemos delante
suele ser lo más confuso.

Ahí entran en juego los preconceptos sobre la persona, las ilusiones, la imágen que uno proyecta con ideas y anhelos propios en el otro.

Resulta más sencillo aceptar que el otro es otro
y punto infinito.
El rencor y el orgullo nos extiguen.
Nos agotan,
nos desmayan
Quiero estar despierta.
¿Para qué? No interesa.
Son solo excusas para vivir.
Todo es una excusa para eso

Soledad-




 (...)No dejes que tu cerebro entorpezca a tu corazón.
Nosotros escogemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo.
No es mi intención disgustar a las personas, pero debo decir lo que pienso; porque lo que tengo dentro de mi mente siempre es más interesante que lo que ocurre fuera de ella.
-

Y entonces ocurrió algo. Me solté. Me sumí en el olvido, oscuro, silencioso y completo.
 *¿por qué has hecho eso?
- tú no ibas a hacerlo...
-Disculpe, ¿quién es usted?
-Ay.. la eterna pregunta y la eterna respuesta.. no lo sé.
 
 Criatura ilusa y delirante.



 Mi historia no es agradable, no es suave y armoniosa como las historias inventadas; sabe a insesatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos.
La vida de todo hombre es un camino hacía sí mismo, la tentativa de un camino, la huella de un sendero. Ningún hombre ha sido nunca por completo él mismo, pero todos aspiran a llegar a serlo.

 Pero aquello no podía decirse, ni siquiera pensarse.


 Mi estado durante aqella época fue una especie de locura.

 Muchos se resistirán a creer qe un niño de apenas once años pueda sentir ya así. No escribo para ellos mi relato. Lo escribo para aquellos que conocen mejor al hombre. El adulto, que ha aprendido a transformar en ideas una parte de sus sentimientos, echa de menos estas ideas en el niño y opina que tampoco existieron los sentimientos. Por mi parte, rara vez en mi vida he vivido y sufrido tan hondamente como entonces.


Hice lo que todos: viví la doble vida del niño que ha dejado ya de serlo.



Hoy sé ya muy bien que nada en el mundo repugna tanto al hombre como seguir el camino que ha de conducirle hacia sí mismo-

HERMAN HESSE-  



 Soy la hija de la lágrima. ¡Soy la que enciende y la que apaga la luz!























TOMÁ MATE Y AVIVATEEE



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