miércoles, 23 de enero de 2013

Ya no sé bien qué decir , ya no sé más qué hacer.




                                                                                                   

¡Yo soy la herida y el cuchillo!

Pero yo no tengo alas
tengo
tal vez, dos sucias piernas
y me las quieren cortar.
Es  algo bastante repetitivo decir
solo por decir
que si corro para que no suceda
me alejo,
me alejo,
me voy,
¿pero qué hacer con tanto dolor?
Y tanto,
tanto digo,
porque ya me anestecié.
Aprendi a lastimarme
más a mi,
que lo que cualquier otro 
decir o hacer
sobre mi,
sobre este cadaver que no pierde color,
pudiese.
 ¿Qué hago con las horas vacias que me regalaste? (esas ya eran mias) ¿ qué hago con la duda hecha realidad? ¿Con todo lo que esquive rendido de repente a tus pies?. 
Hoy vimos el cielo de todos colores, jamás fue tan hermoso tantas ganas de llorar frenadas. Todo el pasado se encontraba en la calle, como lo que estaba sucediendo. ¿ Qué tiene realmente importancia? Entonces...
No me llames, no quiero tildarme en el silencio, escapar de nada, llegar al sitio. ¿ Por qué aborresco los cuerpos? No me llames, no quiero que me toquen. Que no me toque nadie. ¿ Por qué beso y caricia? Ya sé, basta. Que asco. Amor cubriendo heridas nada sinceras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario