sábado, 20 de octubre de 2012


MI UNIVERSIDAD 


¿Sabe francés, 
restar, 
multiplicar

Declina maravillosamente
¡Que decline! 
Pero oiga, 
¿acaso usted podría cantar a dúo, 
con los edificios? 
¿Usted acaso comprende 
el idioma de los tranvías? 
El hombre, a veces, 
apenas sale del cascarón 
y ya lleva libros bajo el brazo, 
y cuadernos escritos. 
Yo, 
aprendí el alfabeto en los letreros, 
hojeando páginas de estaño y hierro. 
Los maestros, 
toman la tierra, 
la descarnan, 
la destrozan, 
y enseñan: 
-Toda ella 
no es más que un globo pequeño, redondo. 
Pero yo, 
con los codos aprendí geografía. 
No en vano he dormido tanto sobre la tierra. 
Los historiadores se atormentan con 

/importantes preguntas:

-¿Era o no era roja la barba de Barbarroja? 
¡Que sea! 
No me gusta meterme en las mentiras con 
/telaraña.

Yo conozco de Moscú, cualquiera de sus 
/historias.

Hablan de Dobroliubov (para que lo odien) 
pero su apellido está en contra, 
protesta la familia. 
Yo, 
desde niño 
aprendí a odiar a los gordos, 
a los que se venden por una comida. 
Se sientan, 
charlan, 
y para gustarle a la dama, 
hacen sonar sus pobres ideas 
con sus frentes llenas de monedas. 
Yo, 
dialogaba sólo con los edificios, 
y las tomas de agua eran mis interlocutoras. 
Con la ventana del oído atento escuchando, 
los techos oían lo que les arrojaba al oído. 
Y luego, 
de noche, 
sobre una cosa 
o la otra 
nos pasábamos charlando, 
moviendo la "sin hueso". 



COMÚNMENTE ES ASI 
El amor le es dado a cualquiera 
pero... 
entre el empleo, 
el dinero y demás, 
día tras día, 
endurece el subsuelo del corazón. 
Sobre el corazón llevamos el cuerpo, 
sobre el cuerpo la camisa, 
pero esto es poco. 


Sólo el idiota, 
maneja puños 
y el pecho lo cubre de almidón. 
De viejos se arrepienten. 


La mujer se maquilla. 
El hombre hace ejercicios con sistema Müller, 
pero ya es tarde. 
La piel multiplica sus arrugas. 
El amor florece, 
florece, 
y después se deshoja. 







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