TESEO
Si eres tan fuerte, pruébalo.
MINOTAURO
¿Para quién? Salir a la otra cárcel, ya definitiva, ya poblada horriblemente con su rostro y su peplo. Aquí era especie e individuo, cesaba mi monstruosa discrepancia. Sólo vuelvo a la doble condición animal cuando me miras. A solas soy un ser de armonioso trazado; si me decidiera a negarte mi muerte, libraríamos una extraña batalla, tú contra el monstruo, yo mirándote combatir con una imagen que no reconozco mía
(....)
MINOTAURO
Si te ofrezco el cuello, ¿seré cobarde?
TESEO
No, Minotauro. Algo me dice que podrías combatir y no quieres. Te prometo herir
bien, como se hiere a los amigos.
MINOTAURO
No hay malicia en tus ojos, joven rey. Tan claros que la realidad pasa por ellos y no deja más que apariencias, su arena en el cedazo. Aún no me has domeñado. Y no sabes que muerto seré distinto. Pesaré, Teseo, como una inmensa estatua. Cuernos de mármol se afilarán un día contra tu pecho.
TESEO
Deja de hablar y decídete.
MINOTAURO
Muerto seré más yo — ¡Oh decisión, necesidad última! Pero tú te disminuirás, al conocerme serás menos, te irás cayendo en ti mismo como se van desmoronando los acantilados y los muertos.
TESEO
Al menos estarás callado.
MINOTAURO
Sí, para dejarte oír. Te quedarás aquí, solo en los muros, y allá adentro el mar.
TESEO
¡Cuánto arguyes!
MINOTAURO
Espera el día en que la tierra de los hombres guarde mi argumento en el secreto río
de la sangre. No me has oído aún. Mátame antes
(…)
MINOTAURO
Déjame, citarista. No podrías darme más que música, y en mi resto de vida crece
como el viento un reclamo de silencio.
ELCITARISTA
¡Toda esa sangre!
MINOTAURO
Sólo ves lo que no importa. Sólo te dolerás de mi muerte.
ELCITARISTA
¿Cómo no dolerme? Tú nos llenaste de gracia en los jardines sin llave, nos ayudaste
a exceder la adolescencia temerosa que habíamos traído al laberinto. ¿Cómo danzar ahora?
MINOTAURO
Ahora sí. Ahora hay que danzar
(…)
“No quiero ese recuerdo. El recuerdo, hábito insensato de la carne. Yo me perpetuaré mejor.”
EL CITARISTA
¿Cómo olvidarte?
MINOTAURO
Ya lo sabrás, una vida te espera para el olvido. No quiero llantos, no quiero imágenes. Solamente el olvido. Y entonces seré más yo. En la crecida noche de la raza, sustancia innominable y duradera. ¡Oh delicada sangre que renuncia! Miradla, su manantial ya ajeno, ya no mío. Infinitas estrellas parecen alentar en su movimiento, naciendo y dispersándose en la granada temblorosa— Así quiero acceder al sueño de los hombres, su cielo secreto y sus estrellas remotas, esas que se invocan cuando el alba y el destino están en juego. Mírame morir y olvida. En una hora alta acudiré a tu voz y lo sabrás como la luz que ciega, cuando el Músico diga en ti los números finales. Mírame callar, Nydia de pelo claro, y danza cuando te alces ya pura de recuerdo. Porque yo estaré allí.
ELCITARISTA
¡Qué lejana tu palabra!
MINOTAURO
Ya no mía, ya viento y abeja o el potro del alba— Granada, ríos, azulado tomillo,
Ariana... Y un tiempo de agua libre, un tiempo donde nadie…(..)
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